De la vez que salí con James Joyce

POESÍA

6/1/20261 min read

Por: María Ailén Palacios

María Ailén Palacios (La Rioja, 2004) es estudiante avanzada de las carreras de Licenciatura y Profesorado en Letras de la Universidad Nacional de La Rioja. Le gusta escribir poesía, mirar películas argentinas y experimentar con la fotografía. Participó de varios talleres literarios y ahora también los dicta. Algunos de sus poemas se encuentran desperdigados en antologías de bibliotecas populares y revistas literarias. Tiene publicados dos poemarios, Reivindicando a Piscis (Hermosa Cena Editorial, 2022) y Tampoco es tan grave tampoco es tan simple (Halley Ediciones, 2025). Actualmente comparte sus producciones poéticas en su instagram @mardepoeta.

Una vez salí con James Joyce

lo juro

tengo de testigos

a la noche, a la luna, a Alfa Centurion

y tengo de ausentes

a la verdad y las pinky promises

no pueden dar testimonio.

James Joyce era James Joyce

pero tenía tonada cordillerana

el resto, enterito era todo él

los mismos alejandrinos interminables

redundantes

las mismas cavilaciones abyectas

sobre el arte y el amor

espiralado y estrambótico era él

como todo hombre que usa sombrero.

Tejía enredaderas de palabras

que a ningún lugar iban y que de ningún lugar llegaban

el trucho James Joyce

el falluto James Joyce

mezcla de pasado, presente y futuro

me decía Molly, Molly, Molly

saltando como un primate enjaulado

me besaba y me decía Molly Molly Molly

me besaba solo como delay del pasado

porque James Joyce en realidad me odiaba

despreciaba mis lágrimas de regadera

lágrimas gordísimas que cuando caían al suelo

explotaban los adoquines

y creaban un Danubio en cualquier avenida.

James Joyce me odiaba porque era un cobarde

le tenía miedo

al mar.

James Joyce volvió a su cementerio

a dormir entre fragores decimonónicos.

Nunca más lo volví a ver.

GIROS

Giros nace a comienzos de 2021, cuando la primera etapa de una joven cuarentena ya había pasado y sólo quedaba la incertidumbre de ver el mundo desde nuestras pantallas, un mundo en el que todo tenía una fecha de vencimiento cada vez más corta. Con la convicción contraria de la inmediatez y a partir de las obras de artistas sin los contactos necesarios para participar en los grandes medios, Giros publica su primera edición en febrero de ese mismo año.

Fundada por Gonzalo Selva (estudiante de cine), a los pocos meses se incorporan al equipo Joaquín Montico Dipaul (oriundo de Ingeniero White) y Gala Semich Álvarez (Licenciada en Letras).

Después de un año y medio Giros construye una comunidad y brinda la posibilidad a escritores, periodistas, ilustradores, poetas, fotógrafos de publicar sus primeras (segundas, terceras y cuartas) obras.

Giros busca ser un espacio para todo aquel que tenga algo para decir o mostrar.

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