"Hoy en día hay formas precisas de disfrazarse en un personaje": una entrevista a Soledad Álvarez Campos
ENTREVISTAS
Lara Buonocore
4/8/20268 min read
Por: Lara Buonocore
Lara Buonocore (26) es escritora y fotógrafa y vive en Buenos Aires. Es licenciada en Artes de la Escritura por la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Publicó cuentos y ensayos en distintos medios: Revista Bache, Arde, Oropel, Áspera, Chelsea Hotel Mag y Rock y Arte Divulgación Cultural. En 2022 fue seleccionada en las categorías de Poesía y Ensayo del Festival Artístico de la Universidad Nacional de las Artes (FAUNA).


Espero a Soledad con un libro en el café del MALBA. Cuando llega nos saludamos y, lo primero que hace apenas se sienta, es agarrar el libro que tenía en la mesa y preguntarme qué estoy leyendo. Me gusta lo espontáneo que fue el gesto, lo natural de su reacción.
Estrellada (2025, Vinilo) es su primer libro. Narra sus años desde la preadolescencia y entrada la adultez, es una suerte de coming of age donde los ídolos, la música y la pregunta por la propia identidad juegan un papel central.
Mientras tomamos un café, charlamos sobre su libro, la escritura y la fama. Compartimos anécdotas, nos reímos y recomendamos libros mutuamente. Esta es la entrevista que resultó.
¿Cómo surgió la idea del libro?
En realidad primero el texto empezó siendo sobre ídolos. En un primer momento eran ídolos de cualquier índole, mujeres, hombres, y demás, después lo reduje a que sea solo de hombres y no terminó siendo necesariamente sobre ídolos. Pero si tengo que decir de donde surgió, surgió de ahí.
¿Cuándo lo empezaste a escribir?
Hace un montón en realidad, creo que fue hace dos años o un poquito más. Lo empecé a escribir en el marco del taller de Leila Guerriero.
Es de no ficción, ¿no?
Sí, voy a ese taller desde 2022. Lo empecé ahí, como un texto de largo aliento. En el taller, de vez en cuando, Leila tira una consigna para un texto largo, entonces escribí el corazón del libro. Tenía de compañera a Joana, la editora de Vinilo, y ahí mismo me dijo “¿querés publicarlo?”. Me ofreció extenderlo para convertirlo en un libro para su editorial y no me animé, así que lo dejé estar un tiempo. Pasó un año y en el taller de Leila vuelven a pedir un texto largo, me acuerdo que había pensado una idea y no llegué a terminarla por los deadlines, entonces pensé “¿y si retomo el otro?”. En su momento me dieron una devolución y nunca lo seguí, quedó encajonado completamente. Ahí dije “bueno, si activo esto le puedo decir a Joy que lo voy a intentar”, y ya lo empecé a pensar como libro.
Mirá, justo una de las preguntas que tenía pensada para hoy tiene que ver con eso, con que quizás al principio te daba cosa que se publicara algo personal. ¿Es incómodo escribir sobre tu vida sin el velo de la ficción?
Sí, re, al principio de hecho le planteé a Joana si podía publicarlo con un seudónimo, como un Elena Ferrante, así no te sentís mal de exponer nada, es bárbaro. Pero me dijo “no dale, animate, tampoco decís nada tan grave”. Y es verdad: una siente gravísimo lo que está diciendo, pero al final nada lo es tanto. Lo edité bastante, antes era más subido de tono, y tenía muchísimos más nombres y especificidades.
Lo velaste un poquito
Sí, los nombres que se pueden decir los digo sin problema, como Paul Auster o Jeff Koons; después otros se sobreentienden. Fue un poco también ir con la idea de que son solo nombres, que no importa quiénes son. Le escribí a una sola persona para avisarle que iba a publicar un libro y que aparecía, al principio tenía nombre, es el artista amigo que me regala un cuadro suyo en el capítulo “Estrellada”. La historia es interesante porque sentía un poco de incomodidad y le quise avisar porque nunca habíamos hablado de nada, y lo mejor de todo es que él no sabía que mi mamá había tirado su obra a la basura hasta que leyó el libro.
Yo me desesperé en esa parte, sentí que era algo que me podría haber pasado también
Sí, se enteró leyendo el libro, te juro. Así que estaba nerviosa por ver cómo reaccionaba. Al final me mandó un audio buena onda, no lo podía creer, me decía “decime que esa es la única parte de ficción del libro”. Al principio pensé que iba a estar muy expuesta cuando saliera el libro, o que me iban a hacer preguntas muy punzantes, interrogarme, pero al final no pasó, fueron todos muy respetuosos. Sentí un poco de pudor por mi papá y qué diría, que también lo leyó cuando ya estaba publicado.
¿Y te dijo algo?
No, no, todo bien, estaba orgulloso y contento.
En el libro contás que tu papá siempre fue una persona muy privada y anónima, y mientras lo leía pensaba que debe haber sido muy loco para él aparecer en un libro. Por eso también quería preguntarte: ¿qué se siente estar del otro lado? La temática empezó en ídolos, y de repente te toca estar a vos ahí, sos a la que le hacen preguntas
Sí, me parece un montón. Y creo que un poco el libro va de eso, es como una indagación personal de quién quiero ser, si voy a dar el salto al otro lado aunque sea algo chiquitito, porque aunque sea publicar un libro que es físicamente minúsculo, igual es un gran paso en lo personal.
De la nada sos una persona pública
Claro, de la nada te googlean y hay un libro escrito por vos, es una locura. Y sí, me parece que el libro a nivel personal representa un montón para mí, porque es eso: animarme a exponerme un poco, yo que siempre digo que soy una persona del backstage por lo que hago acá en el museo, por mi forma de ser. Siempre estuve acompañando a otras personas, y esta es la primera vez que estoy yo ahí adelante. Y me parece que tiene que ver con un crecimiento personal, lo veo de esa forma, entonces en algún punto estoy orgullosa de que lo haya logrado. Me costó un montón pero es un primer paso, y creo que ahora me animaría a más y más de a poco.
¿Creés que se pueden resolver las tensiones entre el anonimato y ser una persona pública?, ¿hay un espacio intermedio en el que se pueda estar?
Es buena tu pregunta. Mirá, para mí, por lo que vi a lo largo de mi vida y por la gente que conocí, 100%, en el sentido de que la parte pública no tiene nada que ver con la persona privada. Con lo cual vos podés salir al mundo siendo un personaje y ser completamente otra persona en la privacidad. Me parece que hoy en día hay formas precisas de disfrazarse en un personaje si querés, hay mucha gente que lo logra.
Está bueno porque te resguardás una parte para vos y tu círculo privado
Me parece que es lo más sano. Es lo que siempre me intrigó de todas esas personas también, cuando los conocés un poquitito más te das cuenta de que son como vos y yo, son personas con sus inseguridades, miedos, deseos, anhelos. Hay gente que puede lidiar mejor que otros con la fama, con el ser públicos. Yo me imagino que debe ser dificilísimo.
Es loco también que te criaste con el bajo perfil de tu papá pero te rodeaste de gente que es todo lo contrario en tu trabajo
Sí, eso es tremendo.
¿Qué es un ídolo para vos?
Me parece que es algo que tiene muchas capas. Yo puedo considerar que un escritor es un ídolo y es una persona que nunca voy a conocer, pero la leo y la admiro, pienso que es impresionante cómo escribe, y después googleo toda su biografía. La diferencia está en qué querés hacer con la idolatría que sentís: en mi caso, yo admiro a esa persona en el sentido de que quiero tratar de escribir así, no para verla y agarrarla y tocarla. Después hay personas que considero que son mis ídolos y son muy cercanas y no son personas públicas, las admiro profundamente por distintas cosas, la personalidad, la forma de manejar situaciones difíciles, la seguridad. Una en general admira gente que hace cosas en lo que no se es tan buena, estás tratando de aprender algo de la otra persona.
Cambio de tema rotundo. Si tuvieras que dar un consejo en base a tu educación sentimental, ¿cuál sería?
Para empezar, no me arrepiento de nada, me parece que cada experiencia en cada etapa de la vida te enseña algo, sea triste, malo, o traumático. Yo soy muy de pensar que si pasó es porque tenía que pasar, y una siempre sale más fortalecida. Prefiero haber vivido cosas de más que de menos.
Me parece un gran consejo
Claro, sino nunca vas saber, es preferible arriesgarse. Hay que arriesgarse.
En el libro hay mucho de música, ¿cómo se vincula con la escritura?
En mi caso, me parece que una reemplazó a la otra: antes, en mi tiempo libre tocaba la guitarra o el bajo, y después del accidente en la mano, del que hablo en el libro, ya no pude, entonces ahora tal vez leo o escribo. Pero justo la música es algo que no te abandona nunca, en el sentido de que dejé de hacerla pero sigue estando. Me parece que es una de las artes más universales que existen.
Si tuvieras que elegir un disco que combine con Estrellada, ¿cuál se te ocurre?
Creo que elegiría el Unplugged de Nirvana porque tiene el espíritu del libro, que abarca toda esa etapa de la preadolescencia y adolescencia donde llegué a tener la mochila de Nirvana, que es lo más de fan que puede existir. Fue el único momento de mi vida donde cargué encima mío el logo de una banda. Además, Kurt Cobain: ídolo total.
¿Qué referencias literarias tuviste al escribir?
Es interesante porque el libro está focalizado en escritores hombres y hace añares que leo solo mujeres. Hay excepciones como Alejandro Zambra, pero en los últimos años fue todo Lydia Davis, Lucia Berlin, Annie Ernaux, Delphine de Vigan, y poetas como Louise Glück o Sharon Olds.
¿Cómo te sentís después de escribir Estrellada?
Hay algo que hablamos siempre con mis amigas y es que cuando una escribe está encapsulando un recuerdo y convirtiéndolo en algo nuevo, y una vez que se escribe algo, se toma distancia de eso, es como dejarlo en el pasado. Siento que después de Estrellada no quiero escribir más sobre el tema, no me interesa. Pienso en qué voy a escribir, de qué estoy hecha, cuál es mi particularidad o singularidad ahora que eso no me pertenece más.
Es algo que te acompaña muchos años y de repente desaparece y deja un vacío
Claro, igual todos los escritores dicen que las obsesiones al final son siempre las mismas y que vuelven a aparecer de otra forma. Estoy intrigada por descubrir si tengo algo más para decir, qué es, y cómo sale, ver qué obsesión se repite. Ahora estoy con ganas de escribir ficción, hacer todo al revés. Veremos qué sale.
GIROS
Giros nace a comienzos de 2021, cuando la primera etapa de una joven cuarentena ya había pasado y sólo quedaba la incertidumbre de ver el mundo desde nuestras pantallas, un mundo en el que todo tenía una fecha de vencimiento cada vez más corta. Con la convicción contraria de la inmediatez y a partir de las obras de artistas sin los contactos necesarios para participar en los grandes medios, Giros publica su primera edición en febrero de ese mismo año.
Fundada por Gonzalo Selva (estudiante de cine), a los pocos meses se incorporan al equipo Joaquín Montico Dipaul (oriundo de Ingeniero White) y Gala Semich Álvarez (Licenciada en Letras).
Después de un año y medio Giros construye una comunidad y brinda la posibilidad a escritores, periodistas, ilustradores, poetas, fotógrafos de publicar sus primeras (segundas, terceras y cuartas) obras.
Giros busca ser un espacio para todo aquel que tenga algo para decir o mostrar.
El anacronismo nos convoca; el último tuit del influencer nos repele.
Seguinos en nuestro Instagram
© 2025. Todos los derechos reservados.